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Los
Sherpas
Lakhpa, Dorjee, Tensing, Nawang, Tashi – pronto te familiarizarás con
estos nombres comunes entre los sherpas. La mayoría de las veces
equivalen a los días de la semana : Lunes, martes, miércoles, etc.
Tradicionalmente, los niños solían ser bautizados con el nombre del día
de la semana en que nacían.
Algunas
personas idealizan a los serpas, considerándoles fuerzas –casi dioses-
de la naturaleza y grandes místicos. Otros los ven como habitantes del
Tercer Mundo, pertenecientes a castas bajas. Lo cierto es que son como
nosotros: algunos son buenos, otros son malos y la mayoría se encuentran
en un punto entre medias de ambas categoría.
Los sherpas son los habitantes del valle del Khumbu, el Parque Natural
que rodea al Everest. Llevan generaciones viviendo en las alturas, por
lo que han desarrollado una tolerancia natural genética a la altitud. Si
estás en buena forma física, a lo mejor te parece que los serpas que
encuentras en Kathmandú hacen bastante menos flexiones que tú. Pues no
te emociones demasiado; una vez que estés a más de 3.000 m. (1.000
pies), la mayoría de ellos te adelantarán sin esfuerzo. Su ventaja
natural les hace más fuertes hasta que alcanzan los 8.000 metros (23.000
pies) A partir de ahí, incluso ellos tendrán problemas serios. De hecho,
la mayoría de los sherpas necesita oxígeno a partir del C4 para
desenvolverse en toda su capacidad.
Los sherpas suelen ser alegres y de carácter abierto, se toman muy en
serio su herencia montañera, igual que otro pueblo de Nepal, los
Gurkhas, que se enorgullecen de sus habilidades guerreras.
Ya que los sherpas son más fuertes que nosotros en altitud, resultan
especialmente aptos para las expediciones de alpinismo en Himalaya. Los
vas a necesitar para que porteen las botellas de oxígeno, el material y
también como para ayudarte a progresar con mayor seguridad durante el
ataque a la cima. Algunos escaladores que afirman ascender “en
solitario” van en realidad acompañados por serpas durante la ascensión.
La verdad es que los sherpas constituirán una valiosa ayuda en nuestra
ascensión, ya de por sí muy dura para personas que, como nosotros, no se
encuentran genéticamente adaptados a la altitud por cuestión de
nacimiento.
Para trabajar con los sherpas te hará falta buenas dotes de gestión y,
antes que nada, encontrar al equipo adecuado. La agencia te recomendará
sherpas que trabajan con ellos. Comprueba que el serpa que contrates
para trabajar en altitud extrema ha hecho ya cumbre otras veces. Y
entérate cuándo hizo cima: nosotros preguntamos por la experiencia de
los sherpas y nos ofrecieron dos que habían llegado a la cima en una
ocasión... pero nunca nos especificaron que había sido en 1978 y en
1982.
También
te recomendamos que averigües si el sherpa está motivado para subir a la
cima otra vez. Los jóvenes que nunca lo han hecho pueden tener muchas
ganas de subir pero les falta la experiencia. Y los que han llegado ya a
la cima puede que se sientan orgullosos de su alto rango y del sueldo
que eso conlleva, pero quizás no están motivados para repetir la
experiencia.
Habla con otros escaladores sobre los sherpas que a ellos les gustaron e
intenta encontrarles. Si aún así tienes que trabajar con sherpas que no
conoces – lo más normal – recuerda que cuanto más autosuficiente y hábil
seas tú, menos dependerás de ellos. Al final, si el tiempo es bueno y
ellos confían en tus habilidades, suelen acompañarte en la subida –hasta
la misma cima o al menos lo suficientemente cerca- de buen grado.
Recuerda
un simple hecho: tendrás lo que pagues. Los sherpas conocidos por su
profesionalidad (es decir, aquellos más responsables y trabajadores)
exigen sueldos mayores. Es cierto que debes vigilar el presupuesto y
ahorrar dinero evitando gastos innecesarios, pero más te vale considerar
este factor antes de acabar con gente que no te responde como debiera
cuando más la necesitas.
De nuevo te aconsejamos que lo pongas todo por escrito con tu agencia:
especifica qué esperas de la gente que trabajará para ti. Queda con los
sherpas en Kathmandú y aclara con ellos cada aspecto; así todos sabéis
lo que se espera de cada uno. Y aún así, y a pesar de todo esto, que no
te sorprenda que lo que se ha establecido en Kathmandú cambie una vez
que estéis en la montaña. Es algo inherente a su raza y simplemente
tendrás que lidiar con ello de vez en cuando.
Por último, recuerda que los sherpas no son tus sirvientes. Utilízalos
para las cosas importantes. Ellos hablan un inglés roto e incorrecto, y
normalmente no han ido al colegio, pero son perfectamente capaces de
tomar decisiones. Necesitan que les respeten. Y –
como
cualquier empleado- agradecerán motivación, al igual que un claro
liderazgo por parte de sus ‘jefes’.
Mantened reuniones sobre el equipo, compartid las decisiones relativas a
la escalada y la posible solución a los problemas que surjan. Asegúrate
de que en todo momento sabes lo que está ocurriendo en la expedición;
qué tiendas se van a utilizar y dónde; exactamente cuánto combustible,
comida y material hay en cada campamento.
Comprueba el oxígeno, los reguladores y las mascarillas de antemano.
Márcalo todo con el nombre de cada persona. No le dejes todo el trabajo
y la organización a tu Sirdar (líder sherpa) ¡Tú eres el líder de la
expedición! Solo entonces te respetarán y confiarán en tus decisiones.
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