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Ponerse en forma
Mientras
lees esta página puede que te falten uno o dos años para vivir la
experiencia. Si quieres que eso ocurra, tienes que actuar ahora.
Hazte un chequeo. Necesitarás buenas arterias para ese desafío y un
cuerpo totalmente sano. NO sirve de nada hacerse el chequeo justo antes
de la escalada; si entonces descubres problemas de salud, ya será tarde.
Lo más probable es que tengas que cuidar tu salud durante un tiempo para
estar totalmente en forma cuñado llegue el momento.
Comprueba tu nivel de colesterol. Si es alto, tardarás unos tres meses
en mejorarlo. Unas arterías llenas de grasa y obstruidas son lo último
que necesitas en el Everest; en poco tiempo sufrirías congelaciones.
Comprueba que no tienes asma, ya que el aire seco y frío puede
desencadenarla o agravar sus síntomas ( ¡ aunque en algunos casos, por
el contrario, se cura! ).
Es aconsejable comprobar corazón, pulmones y cerebro, ya que la sangre
se espesará, y aumentará su presión sobre las venas débiles. Una buena
circulación es esencial – deja el tabaco, porque estrecha tus arterias.
Disminuye la presión de tu sangre si hace falta.
 Tu
condición física de hoy no significa que no puedas escalar mañana –
siempre y cuando hagas algo para remediarlo! Y ya sabes a qué nos
referimos: deja el alcohol, el tabaco, las comidas grasas… y empieza a
entrenar.
Si estás realmente mal, necesitarás unos dos años para estar
completamente en forma para la lucha. Después del Everest, puedes volver
a la vida perezosa. Aunque puede que para entonces hayas descubierto un
mundo completamente nuevo de diversión y no quieras volver a tu antigua
vida.
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