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Una
pequeña ‘cura para todo’
Aunque hay una variedad de amenazas para tu salud en altitudes altas, y
muchas maneras de prevenir y curar, sobretodo con conocimiento y sentido
común, hay un simple descubrimiento importante que nos gustaría
compartir contigo.
Ha cambiado totalmente nuestra propia manera de escalar, así como
nuestro bienestar en las alturas. Es muy simple, pero crucial. Se trata
de beber agua.
La
falta de oxígeno en altura hace que tu cuerpo necesite más glóbulos
rojos que transporten oxígeno. Cada nueva célula de sangre recogerá
oxígeno del aire y lo llevará a tus tejidos. Por esta razón, tu columna
vertebral empezará pronto a producir estos glóbulos rojos extra.
La contrapartida de este fenómeno es que las nuevas células sanguíneas
harán que tu sangre se espese. Lo verás claro si te cortas un dedo: la
sangre mana oscura y densa como jarabe.
La sangre espesa implica que la circulación se ralentiza y que la sangre
no puede llegar a las venas más finas, los capilares. Esto resulta en un
transporte de oxígeno será lento e ineficaz.
Cuando tus tejidos no tienen sangre tibia que les dé calor, empiezan a
congelarse. Entonces sufres congelación en primer grado.
Por otra parte, las células de tu cuerpo empiezan a absorber fluido. Tus
pulmones se llenan de ese fluido y te ahogas en tu propio líquido
corporal (edema pulmonar). También es posible que el cerebro se hinche
(edema cerebral).
Ante la deshidratación, el cuerpo recogerá agua de donde pueda, por
ejemplo de tus intestinos. Entonces el intestino no tendrá líquido
suficiente para mantener las heces blandas. Esto provoca un
estreñimiento terrible: los residuos se quedan pequeños y duros, como si
fueran de conejo, y resulta imposible deshacerse de ellos; es algo
realmente doloroso.
El
agua se agota en todo el cuerpo excepto donde debería: en la sangre. Las
células de tus músculos no consiguen oxígeno, por lo que tu avance se
vuelve cada vez más lento y pesado.
Todos estos síntomas de la altura ocurren porque el se rompe el
equilibrio de fluidos en tu cuerpo.
Hay una forma muy sencilla de mantener la sangre bien y espesa, con el
preciado oxígeno llenando las células y con el nivel de glóbulos rojos
intacto, de manera que la sangre sigue fluyendo libre y felizmente a
todos los recovecos de tu organismo, por pequeños que sean: ¡AGUA!
En altura, tienes que beber entre cuatro y cinco litros de agua para
sentirte bien. Así de fácil. ¡Bebe, bebe, bebe!
La mejor forma de comprobar que estás bien hidratado es a través de la
orina. Tienes que beber hasta que esté casi transparente.
No tiene mucho sentido llenarte la sangre de oxígeno mientras escalas a
base de oxígeno suplementario, si éste no puede llegar a ningún sitio
debido a una lenta circulación.
Un escalador bien hidratado SIN aporte de oxígeno extra puede caminar
MEJOR que un escalador deshidratado CON oxígeno. Obviamente, estar bien
hidratado y con oxígeno será tu mejor apuesta.
Nosotros nos libramos de dolores de cabeza, hemorroides, edemas,
fatigas, todo, ¡sólo por beber agua! Intenta beber 1 ó 2 litros, 1 ó 2
horas antes de la escalada y notarás una diferencia espectacular en tu
rendimiento.
En
el campamento, no te limites a tumbarte para dormir; dedica un rato a
derretir nieve y beber otros dos litros. Por la noche, otro litro más.
La diferencia es tan enorme que te costará creerlo. Por la mañana, te
levantarás y estarás listo para irte, en lugar enfrentarte a los
habituales dolores de cabeza, la fatiga y otros males causados por la
altura.
En los últimos dos años nos hemos quedado en el C2 durante largos
períodos, en el C3 sin oxígeno ni aclimatación previa allí, y aún
escalamos rápido hacia el C4 y la cumbre. En la cumbre nos quedamos una
hora sin oxígeno, bajamos despacio de vuelta al C4, hicimos
transmisiones y trabajo técnico complicado mientras tanto, y nos
sentimos fenomenal en todo momento. Tina ni siquiera se puso los guantes
en todo el camino desde el campamento base hasta la cima y de vuelta.
Fue un gran cambio comparado con nuestros primeros años, cuando la
ingesta de líquido en cantidades ‘normales (2 ó 3 litros como mucho),
nos dejaba haciendo esfuerzos y
sufriendo
en muchas de nuestras ascensiones. Bebe y estarás contento. No bebas y
acabarás luchando una extenuante batalla contra la altitud
Si vas a escalar formando parte de una expedición comercial, beber agua
puede resultar más fácil de decir que de hacer. Con dos quemadores -y
uno de ellos probablemente fallando- para compartir entre tres
escaladores. Sin suficiente combustible y la necesidad de establecer
turnos para cocinar, puede que algunos no compartan contigo tu opinión
sobre las cantidades de agua requeridas, haciendo que la misión de tomar
la suficiente cantidad de líquido sea algo imposible.
Te aconsejamos que lleves un hornillo extra para tu uso personal (un
infiernillo de titanio ultraligero, como por ejemplo el Primus Alpine
Titanium, de 95 g (3, 35 oz) con potencia de 3000 W y coste aproximado
de 150$. Insiste lo que haga falta al líder para asegurarte de que se
lleva combustible de sobra. Has pagado bastante dinero por esos
servicios, así que la agencia se puede permitir un sherpa extra para
suministrar en cantidad suficiente aquellas cosas que serán importantes
para todo el mundo.
Por último, recuerda que el café, el té y el chocolate son diuréticos y
no funcionan bien para prevenir la deshidratación. Estos líquidos
cuentan sólo la mitad.
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