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Formar
parte de una expedición comercial
Rob
Hall empezó a organizar expediciones comerciales en el Everest a
principios de los 90. Este escalador responsable y con talento fue
también, en nuestra opinión, un increíble organizador.
El nacimiento de expediciones comerciales supuso un gran paso adelante
para escaladores y aventureros de todo el mundo.
Los organizadores de expediciones comerciales hicieron del Himalaya un
lugar mucho más accesible. Ya no tenías que preocuparte por los factores
políticos que implicaba una expedición nacional (representando a tu
país) que suele en la escalada de expediciones nacionales, ni tener que
bregar con aburrida burocracia para escalar en el Himalaya.
Es más, la gente como Rob demostró a los soñadores que escalar el
Everest u otros gigantes del Himalaya no tenía por qué ser sólo un sueño
– estos veteranos escaladores hicieron las montañas accesibles para todo
el mundo.
Bueno, para casi todo el mundo. Aparte de las aptitudes para la
escalada, hace falta bastante financiación por parte del propio
escalador. No necesariamente porque líder de la expedición quiera
enriquecerse, sino porque es un hecho que una expedición al Himalaya es
un proyecto enorme y costoso.
Ha habido mucho debate sobre si los escaladores que viajaban al Himalaya
y los líderes de expedición eran millonarios. A nosotros mismos nos han
llamado así( bastante halagador, por cierto), aunque acampamos en el
campamento base en una tienda de campaña rasgada, barata, con ventanas
‘panorámicas’ de plástico, asistidos solamente por dos guitarras, tres
sherpas y hasta el último centavo de nuestros ahorros ganados a base de
mucho trabajar y que invertimos en la aventura.
Aunque
sí es cierto que hay algunos millonarios en el Everest, muchos
escaladores son como nosotros: soñadores con no demasiado dinero, que
renuncian a un buen piso, coches, restaurantes de moda, o incluso a una
vida familiar normal, para invertir todo en perseguir nuestro sueño.
Frecuentemente nuestra situación económica es bastante precaria y
dividimos nuestra vida entre antes y después del Everest ....
Pese a todo, afortunadamente nos hemos ayudado a nosotros mismos
económicamente desde nuestras primeras escaladas. Y la verdad es que
indirectamente ha sido gracias al Everest. El Everest agudiza la visión
y te abre las puertas tanto en los negocios como en la vida profesional.
Cuando tú organices tu propio presupuesto, te darás cuenta de que las
historias sobre líderes de expedición que ganan millones son producto de
ver sólo los ingresos y olvidar los costes.
Organizar una expedición se parece a dirigir un negocio no muy pequeño.
Hay unos diez escaladores a los que cuidar y un grupo de empleados
formado por unos 25 sherpas a los que organizar. El presupuesto ronda el
medio millón de dólares americanos. Si eres el líder de una expedición
comercial necesitas venderte bien, conseguir llenar las plazas que
ofreces, organizar y dirigir a alrededor de 40 personas, incluyendo a
los empleados en Katmandú y en tu país de origen.
El
liderazgo de la expedición debe tomarse muy en serio. Tienes que motivar
a todo el mundo, resolver las diferencias que haya dentro del grupo, ser
responsable de todo el material que haya en los campamentos para todos,
lidiar con frustraciones y fracasos – todo eso mientras escalas la
montaña tú solo. Porque si no lo haces no sabes lo que les espera a
aquellos por los que tomas las decisiones.
Tienes en tus manos una responsabilidad enorme: la vida de otras
personas. Y si al final eres lo bastante afortunado como para sacar un
20% de beneficio de todo esto, entonces la cuestión es si no podrías
haber ganado ese dinero haciendo cualquier otra cosa. Es un hecho duro,
triste y escalofriante que, de los cinco líderes de expediciones
comerciales que conocimos en 1996 cuando fuimos al Everest por primera
vez, sólo hay uno que siga con vida en la actualidad .....
APUNTARSE A UNA EXPEDICIÓN COMERCIAL
Como hay razonables ventajas en apuntarse a una expedición comercial es
posible que te sientas tentado de hacerlo. Pero entonces tendrás que
tomar ciertas precauciones para no caer víctima del juicio pésimo de un
mal líder e incluso exponerte a situaciones que puedan amenazar tu vida.
Porque por cada cosa buena hay una cruz de la moneda. Tras los líderes
de expedición responsables y buenos de principios de los 90 aparecieron
los buscadores de oro. Esos tipos vieron las tarifas que pagaban los
clientes y se imaginaron que aquella era una buena manera de obtener
jugosos beneficios.
Pero pronto vieron que las grandes cantidades de dinero se esfumaban
antes de recoger los ingresos. No obstante la fama, el prestigio y el
estilo de vida libre que implicaba ser un líder de expedición todavía
les atraía lo suficiente como para volver.
Tales líderes de expedición vienen y van. No son un fenómeno extraño, ni
mucho menos. Y lo que es peor, son difíciles de detectar. Normalmente se
trata de gente con mucha labia: parecen muy agradables, tienen talento y
muchos amigos. Son promocionados por webs de escalada a cambio de
noticias exclusivas y otros favores. Ellos promocionarán sus propios
servicios como los únicos de valor, harán cualquier cosa para meterte en
su bolsa de comercio. Y tú, quizás nuevo en la montaña, no sabrás que
pensar. Confundido, puede que sucumbas.
Las víctimas o testigos de su mal liderazgo se callan a menudo por miedo
a las consecuencias si quieren volver al Himalaya. O son acusados de ser
culpables ellos de los accidentes que ocurren, o de quejarse sin razón,
o directamente nadie les cree.
Así que lo que necesitas hacer es aprovecharte de las ventajas de
tenerlo todo organizado, pero al mismo tiempo ser lo bastante
autosuficiente como para cuidar de ti mismo si las cosas se ponen feas.
Si consideras la posibilidad de unirte a una expedición comercial por
favor lee la siguiente información atentamente.
La ignorancia de los siguientes hechos se ha llevado las vidas de
escaladores inocentes.
LA PROMESA-LA REALIDAD:
Te encontrarás expediciones comerciales anunciadas en diversas revistas
de montaña. Cuando te acercas a ellas normalmente te aconsejarán que
escales otra montaña con ellos (CHO OYU, Amadablam, Aconcagua y
similares) si eres nuevo en la escalada. Esas escaladas preparatorias se
suelen organizar para otoño, de modo que si tomas parte en ellas, de
cara a la primavera siguiente se supone que estarás listo para ir al
Everest.
Para entonces sabrás un poco sobre el equipo y la altitud, pero no mucho
más sobre el resto. Tendrás que poner tu vida en manos de otra persona.
Te prometerán guías. La realidad es que a menudo los guías a veces no
tienen tanta experiencia. La mayoría de las veces son escaladores
corrientes que se apuntan a la expedición con una tarifa reducida a
cambio de “cuidar” de otros.
Los guías a menudo no tienen clara la responsabilidad que tienen y lo
que el líder espera de ellos. Los líderes no les dan tampoco
instrucciones claras a ese respecto debido a la competencia existente
entre organizadores. Por lo tanto, los guías a menudo tienen como
prioridad alcanzar la cima ya que realmente pagan por ello al igual que
tú.
Te prometerán sherpas. Es el líder quien dirigirá a los sherpas y no tú.
La consecuencia es que si las dotes de liderazgo y organización de los
líderes no son buenas, el servicio de los sherpas tampoco lo será. Esto
puede suponer que acabes fácilmente sin combustible, comida y/o material
que realmente necesitas, en situaciones cruciales. Nosotros hemos visto
muchos escaladores de expediciones comerciales desesperados porque se
habían quedado sin combustible, sacos de dormir, piolets, martillos,
oxígeno o incluso tiendas durante la ascensión.
Finalmente, en situaciones de verdadera amenaza para tu vida, cada uno
se preocupará principalmente de su propia seguridad. No es común que los
líderes de expedición mueran con sus clientes como hizo Rob Hall. Es
mucho más corriente que los sherpas, guías y líderes bajen tan rápido
como les den las piernas, dejándote atrás.
Es importante que no te hagas ilusiones sobre estos hechos. Es
exactamente igual que en cualquier esquina de una calle en tu ciudad.
Los héroes que salvan vidas son contados, especialmente en situaciones
peligrosas para todo el mundo.
Hay un terrible peligro en la seguridad de los números. No tienes ni
idea de lo deprisa que puede quedarse vacío un lugar, ni de lo
desesperadamente solo que puedes llegar a sentirte cuando las
condiciones de la montaña empeoran.
La respuesta es el conocimiento y el control adquirido con la
experiencia. Debes conocer tu equipo de oxígeno e interpretar la tabla
de niveles de oxigeno estante en la botella. Comprueba siempre que tu
equipo realmente es porteado hacia los campos superiores, y comprueba
qué sherpa lo lleva. Lleva contigo algo de comida de sobra y los
medicamentos más importantes.
Insiste en que tus botellas de oxígeno estén marcadas con tu nombre,
lleva tu propio equipo de oxígeno contigo y compruébalo antes de la
escalada. Utiliza el sentido común y sé organizado. No te pelees con tu
líder abiertamente si puedes evitarlo, pero no temas apartarle a un lado
y hacerle ver de manera firme los aspectos que afecten a tu seguridad.
Intenta pagar para tener un sherpa de cumbre especialmente asignado para
ti. Si te asignan un guía, discute la escalada con él/ella de antemano.
Niégate a escalar partes peligrosas si no están adecuadamente aseguradas
por cuerdas recientes y exige que estos pasos estén mantenidos en
perfecto estado. En otras expediciones al Himalaya técnicamente
difíciles los escaladores más expertos siempre se toman su tiempo para
asegurar zonas peligrosas con cuerdas nuevas. Y tranquilo, eso no es
comportarte como un gallina, sino como alguien sensato en un entorno
peligroso. No dejes que los que van de temerarios, los gandules o
líderes tratando de ahorrar hasta el último dólar te digan otra cosa.
Escalar el Everest no significa ser imprudente o temerario.
Comprueba el parte meteorológico, estudia los datos y decide por ti
mismo. Aún así puede que, llevado por los sherpas y otros escaladores,
acabes metido hasta el cuello a las que siempre te habías mostrado
opuesto.
La única manera de evitarlo es escalar por tu cuenta. Una vez que te
unes a una expedición comercial tendrás que afrontar ciertos hechos. A
pesar de todo, y una vez tomadas ciertas precauciones, la escalada puede
terminar muy bien después de todo.
Por último, no compitas en velocidad con los demás. Como la tortuga
sabía y la liebre aprendió, lo importante no es ir deprisa, sino llegar.
Muchos escaladores se agotan en la primera parte de la ascensión en su
afán de impresionar a los demás. Corren, llevan pesadas cargas e incluso
se meten contigo si tú eres más lento. No les escuches. Al final, ellos
podrían acabar debilitados por agotamiento mientras que tú
tranquilamente los adelantas de camino a la cima.
Nosotros a menudo fuimos considerados lentos, pero al final alcanzamos
la cumbre del Everest a las 9:18 de la mañana con suficiente energía
para pasar una hora más en la cumbre usando el material técnico y
después tuvimos un agradable descenso al C4, grabando en vídeo y tomando
fotos por el camino. Y eso apenas un par de semanas después de una
ascensión previa al ‘Balcón’ -the Balcony- (a 8.600 metros-28.000 pies;
la altura del K2) con Babu. No dejes que nadie te meta prisa. Mantente
tranquilo.
La excepción, obviamente, es que tengas que ser lento por enfermedad o
agotamiento general. En ese caso, tómate un descanso y retrasa el
intento para un día en que te sientas más fuerte.
Lo más importante cuando te unes a una expedición comercial es ser tan
claro como te sea posible antes de iniciar el viaje, sobre lo que tú
exigirás de ella, preferentemente dejando todo por escrito. Los líderes
pueden tener la costumbre de ser antipáticos, dominantes y manipuladores
una vez que estás en la montaña y dependes de ellos. No te dejes
asustar. Sé justo pero firme.
A veces, el estado psicológico en la expedición puede ser parecido al de
la novela “El Señor de las Moscas”: las cosas se ponen feas y tú te
quejas pero, en su desesperación, los otros compañeros se meten contigo
para ganar el favor del líder. El líder, en ese caso, contribuirá a
calentar los ánimos, para así mantener su poder y librarse de las
críticas.
Si eso te ocurre tendrás que tomar el control de TU situación. Céntrate
en tu propio equipo. Lleva material propio a todas partes y usa tu
propia cabeza.
Si no formas parte de una comercial y decides organizar tu propia
expedición, prepárate para que hablen mal de ti a tus espaldas muchos de
los líderes de las expediciones comerciales. Eres una amenaza para su
negocio. Si todo el mundo empieza a hacer lo que tú haces, ellos se
quedan fuera. Por favor, mantennos informados sobre lo que ocurre en la
montaña en lo que respecta al juego sucio. Juntos seremos fuertes y así
podremos mantener el Everest libre de los problemas que sufre hoy en
día.
Debemos subrayar la importancia de la información anterior ya que hemos
visto vidas destruidas o casi perdidas por las acciones de falta de
responsabilidad humana más increíbles en el Everest. Por eso, nos
prometimos a nosotros mismos crear este sitio para hacer algo al
respecto.
Esperamos que esta web atraerá a más expediciones independientes, y que
mentalizará a clientes de expediciones comerciales a ser
autosuficientes. El objetivo es conseguir sacar lo mejor de ambos mundos
y mejorar en lo posible la situación en que cada persona pueda
enfrentarse al Everest.
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